El mercado inmobiliario español en 2025 se presenta como un escenario de contrastes: precios al alza y una demanda imparable frente a una oferta limitada. Esta guía completa ofrece cifras clave para entender la situación actual, así como recursos prácticos y consejos para compradores, vendedores e inversores.
La dinámica de este año muestra que existe una alta demanda de compra y una oferta muy reducida. Según datos oficiales, el 81% de los participantes del mercado quiere adquirir una vivienda, mientras que solo el 12% está dispuesto a vender.
En el segundo trimestre de 2025, las compraventas de viviendas alcanzaron 171.078 unidades, reflejando una caída trimestral del -5,8% pero manteniéndose en niveles elevados debido al fuerte dinamismo sectorial. Al mismo tiempo, la demanda extranjera ha cobrado un protagonismo sin precedentes, especialmente en Málaga y la Costa del Sol, donde más del 40% de las adquisiciones se efectúan al contado.
El precio medio nacional se sitúa en 2.251 €/m². La vivienda nueva registra un valor de 2.396 €/m², con un ligero descenso, mientras que la segunda mano aumenta un 2,9% hasta 2.215 €/m². Estos datos superan el máximo histórico de 2007 en un 21,4% y crecen un 14,8% interanual.
Se anticipa que los precios continúen al alza, con previsiones de incremento entre el 3,5% y el 7% según Gesvalt, y del 4,7% según BBVA Research. En el tercer trimestre de 2025, el precio medio subió un 11,89% anual.
La escasez de suelo urbanizable y la falta de mano de obra cualificada limitan la edificación de obra nueva, provocando una oferta estancada por falta de suelo. El INE estima unos 125.000 visados de obra nueva para 2025, frente a la previsión de 330.000 nuevos hogares anuales entre 2024 y 2028.
Este desajuste entre oferta y demanda mantiene la presión alcista sobre los precios y alarga los plazos de entrega.
El 72,3% de las compras se financian con hipoteca, 6,7 puntos más que en el trimestre anterior. Durante el segundo trimestre de 2025 se firmaron 123.606 hipotecas, con un importe medio de 158.502 € y un tipo de interés medio del 3,02% (3% fijo y 3,06% variable).
La tendencia muestra un ligero descenso de tipos, lo que favorece el acceso a la compra. Sin embargo, la regulación hipotecaria más estricta complica la concesión a perfiles con menor solvencia.
La inversión inmobiliaria en España alcanzó los 3.300 millones de euros en el primer trimestre de 2025, un 39% más interanual. Destacan tres sectores preferentes:
Se prevé un incremento de las rentas de alquiler entre el 3% y el 6,5% en zonas tensionadas. El interés por la vivienda en alquiler sigue al alza, con especial énfasis en segmentos de vivienda asequible y residencias de estudiantes.
La rentabilidad bruta de la inversión en alquiler se sitúa entre el 4% y el 6% anual, dependiendo de la zona y la tipología del inmueble.
El desajuste oferta-demanda es un problema estructural que tiende a agravarse. A ello se suman riesgos como posibles cambios en la regulación, exigencias de sostenibilidad y la competencia de inversores internacionales.
La combinación de regulación hipotecaria más estricta y la necesidad de adaptarse a criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) son retos que requieren asesoría especializada.
La demanda inmobiliaria se mantendrá fuerte y los precios seguirán al alza, salvo cambios macroeconómicos bruscos. La profesionalización del sector hace imprescindible la información fiable y la asesoría legal para optimizar cada operación.
En este entorno competitivo, los recursos adecuados y una estrategia bien planificada serán la clave para aprovechar las numerosas oportunidades que ofrece el mercado inmobiliario español en 2025.
Referencias